Entrevistas
Su rapera Eminencia
Eminem, el rapero blanco, ha conquistado
el mercado americano a base de homofobia, sexismo, apología
de las drogas y otras lindezas.
Marshall Mathers. Slim Shady. Eminem. Distintos álter egos
para un mismo fenómeno. El último enfant terrible
que ha dado el sueño americano presenta sus armas: homofobia,
sexismo, violencia verbal, apología de las drogas y otras
lindezas. Pese a todo esto -¿o gracias a todo esto?- es
la última revelación en norteamérica y en
el mundo.
Eminem amenazador
MARSHALL MATHERS / EMINEM / Slim Shady, el virtuoso rapero representa
muchas cosas para muchos: la Gran Esperanza Blanca del Hip-Hop,
la voz de la Verdadera América, la Amenaza Psicópata
del Pop para la Sociedad, el homófobo sexista pornográfico
que lo odia todo... Aparece con un chándal color plata,
cabellera dorada oculta bajo una gorra de béisbol hacia
atrás, todo su ser oculto tras una camarilla de seis "ayudantes
personales" (guardaespaldas y compinches) como corresponde
a una sensación del rap con ventas multimillonarias en
EE UU.
Desde el primer momento, uno se da cuenta que es todo un caso.
O se muestra hosco, sin decir palabra, o se pone a gritar a pleno
pulmón. Es un tipo de 26 años, pequeño (1,70)
de piel clara con unos increíbles y perversos ojos azul
claro. Su infamia le precede o, más bien, la de su álter
ego Slim Shady, el pistolero, viola-putas, asesina-novias, consumidor
de drogas, encarnación real de bad attitude. Por desgracia,
Eminem ha pasado a ser Marshall Mathers. La secuela del muy controvertido
The Slim Shady LP de 1999 (que comenzaba con "las opiniones
expresadas en este disco son una mierda total") se llama
The Marshall Mathers LP, pero nadie se da por enterado. Creen
que es Slim Shady, pero se equivocan. En el año 2000, las
apariciones públicas de Slim parecen estar confinadas a
actuar de cara a la galería: haciendo gestos obscenos de
bufón de la corte a sus acólitos, los raperos Proof
y Champ, que le halagan y le ríen las gracias, y ahora
mismo, es en lo que estamos.
Tentaciones. ¿Qué canción te describe mejor?
Eminem. ¿Qué coño es esto?
¿El Trivial? [toca el sofá y canta] "I’m
too sexy for this chair... ("Soy demasiado sexy para esta
silla"). ¡Yo que sé qué canción
me describe mejor! Mi canción I just don’t give a
fuck (Me importa una mierda) es la que mejor me describe, porque
la escribí yo, trata de mí y básicamente
habla de gente como tú.
T. ¿El peor problema que has tenido?
E. El peor problema, además de mis enfermedades venéreas...
Y cuenta una historia verídica sobre él y sus colegas
cuando eran chavales y disparaban bolas de pintura a los vagabundos,
a las prostitutas y a los patinadores y fueron encarcelados por
ello. "¿Por qué te estoy contando esto?"
[hace una mueca]. "¿Por qué gente como tú
merece saber esto sobre mí? ¿Por qué no mandamos
a la mierda las preguntas aburridas?".
T. ¿Qué canción te gustaría que tocaran
en tu funeral?
E. Una de los Backstreet Boys.
Y esta, no os equivoquéis, es una respuesta
tan inteligente como cualquier otra sobre la Tierra. Cinco horas
antes estábamos en las oficinas de Eminem en el centro
de Nueva York, un local que comparte con Cypress Hill y Kid Rock,
con discos de platino por ventas multimillonarias y carteles por
todas partes, para oír cinco canciones de Marshal Mathers
LP.
Y luego, por fin, estamos solos.
"Drogas", dice Eminem. "Me encantan
las drogas. ¿Quiéres éxtasis? ¿Lo
has probado? Porque me vas a preguntar si tengo, ¿verdad?".
El Fenómeno Eminem, extraordinario en sí mismo,
lo es aún más en un mundo en el que de la noche
a la mañana te conviertes en Superestrella. Si eres Westlife
te vuelves loco, sonríes y lo soportas. Si eres Kurt Cobain,
te vuelves loco y te agotas. Si eres Eminem, te vuelves loco y
la tomas contra lo que tienes más cerca. Un año
después y con un himno universal del hip-hop con My name
is, Eminem muestra el cinismo hastiado de un veterano, sin paciencia
y con el recelo de quien aún espera ser reconocido. La
rapidez de la fama repentina es suficientemente disparatada si
procedes de la Normalidad, pero él procede del Infierno.
"Me siento como si no supiera quién soy", dirá
hoy.
Nació con el nombre de Marshall Bruce Mathers III el 17
de octubre de 1974 y fue criado en todos los barrios de clase
baja de Detroit por su madre, Debbie, que tenía 17 años,
y sin su padre, al que sigue sin conocer. Vivieron de la caridad
pública y Marshall descubrió el hip-hop con nueve
años, a través de su tío Ronnie, de su misma
edad. A los 12 era golpeado habitualmente por chicos negros. En
una ocasión, cuando tenía 15, le pegaron tanto que
estuvo en coma. Tuvo que enfrentarse al suicidio (su querido tío
Ron, con 19 años), al asesinato (su tío Todd muerto
a tiros por su cuñado), a ser desalojado, a estar sin hogar,
a ser cocinero, y a una relación intermitente de 10 años
con su novia Kim, a la paternidad, con su hija Hailie-Jade (nacida
en 1996), y a pesar de todo se convirtió en un rapero único
y excepcional, mientras era expulsado de los escenarios por la
escena hip-hop de Detroit predominantemente negra que le decían
que abandonase, chico blanco, y se pasase al rock and roll. En
1997, algo se rompió y Eminem realmente se mató
a sí mismo, sustituyendo su personalidad rapera por su
álter ego virulento Slim Shady. Fue descubierto en 1997
por Dr. Dre, firmó por el sello Interscope (el de Niggers
With Attitude tras publicar Aftermath), grabó The Slim
Shady LP en 12 días, gran parte del tiempo colocado con
éxtasis y, cuando fue publicado, Debbie, su madre, le puso
un pleito de 10 millones de dólares por difamación
a causa de un verso de My name is: "Acabo de enterarme que
mi madre se mete más droga que yo". La vida de Eminem
está tatuada por todo su cuerpo: las peleas con Kim, en
una lápida tatuada en su estómago: "Kim: RIP
(Rot In Pieces) [Podrida en Pedazos]", un mosaico de hongos
alucinógenos por todo el hombro bajo el que aparece escrito
"Ronnie R.I.P." mientras "Hailie-Jade" ocupa
toda la extensión de su antebrazo.
Eminem habla lentamente y midiendo las palabras, repanchingado
al fondo del sofá. Odia las entrevistas. No tiene grandes
reflexiones que ofrecer sobre su vida. Hoy por hoy, olvidada la
pobreza, y aparte de la política y El Significado de Todo,
su mayor nuevo enemigo es el pop adolescente.
T. Te convertiste en un icono de fiesta adolescente y a muchos
chavales de 12 años quizá les da igual si eres Eminem
o un miembro de N Sync.
E. Cierto -dice frunciendo el ceño- quiero
decir, que por el aspecto que tengo, la gente puede confundirme
con eso. Creo que es por ser rubio.
T. Y también eres guapo, ¿sabes?
E. ¡Ah!, gracias. Pero, mmm... Sólo quiero asegurarme
que la gente no me incluye en esa categoría [se está
empezando a enfadar]. Esa mierda es tan hortera y jodidamente
comercial y pop, esa mierda es falsa, basura, horrible -grita-.
¡La vida no es tan feliz! La vida no es sólo ser
feliz, canciones de amor y mierdas así.
T. ¿No culpas a la propia industria?
E. ¡Sí -truena- pero esta mierda
tiene que acabar en alguna parte! A la mierda N Sync, y los Backstreet
Boys, y Britney Spears, y Christina Aguilera, no tienen jodido
talento.
Eminem, justo es decirlo, hace el uso más eficaz de la
palabra "joder" que se haya oído nunca. La precisión
del experto. Es increíblemente sexual. Pero probablemente
no le guste eso un pelo. Sigue sin acostumbrarse a ser un símbolo
sexual.
T. ¿Estás intentando alejar a tus jóvenes
admiradoras con este disco?
E. Eh... no realmente. Intentaba decir lo que
pienso. Will Smith no mete tacos en sus raps para vender discos,
yo sí, porque soy yo, así que lo jodan a él
y a vosotros, ¿sabes cómo te digo?
T. ¿Ya no haces canciones divertidas?
E. Um... sí y no. Simplemente he madurado
-se cabrea- ¡Porque la gente no lo entendía! Así
que quizá, y puede que sólo para este álbum,
no me apetezca ser divertido, ¿sabes? Siento que soy mortalmente
serio esta vez. Soy un rapero además de artista. Y ante
todo, soy Marshall Mathers.
Por mucho que odie hacer entrevistas y sesiones
de fotos, eso es lo que debo tener en mente... Para que mi hija
tenga un futuro seguro"
T. El éxito te ha hecho cabrearte más que antes,
¿no?
E. La fama no es tan buena como la pintan. Es
trabajo, y un montón de gilipolleces. Mi vida ya es algo
público. Y esa mierda no me hace feliz. Estoy agradecido
a cada admirador, pero, por otra parte, he tenido que enfrentarme
al racismo, a las críticas, a preguntas estúpidas,
sobre mi vida, o mi hija, o cosas por el estilo.
T. ¿Has luchado mucho con la timidez?
E. Sí. Pero para decirte la verdad, soy
humilde. Me siento y espero a que la gente me critique. Y si lo
hacen, les echo abajo su jodido amor propio punto por punto. Creo
que me dieron esta capacidad de juntar palabras como yo lo hago
para hacer esto. Así es como yo subí, en los círculos
del hip-hop, en las batallas, rapeando, y en peleas con mi madre,
y con mi chica. Punto, así soy, sin más. Soy muy
rencoroso cuando me hacen daño.
T. ¿Te mueve la venganza?
E. [Inmediatamente]. Sí.
T. No te tomas muchas cosas con tranquilidad,
¿no?
E. No toda esa mierda, desde luego.
Y así sale a la luz que Eminem, en algún
momento de los últimos seis meses, se ha casado con su
amor de juventud, la chica inmortalizada en su estómago
con una lápida.
T. ¿Pensaste por un segundo que ella pudiera negarse?
E. Um. Creo que fue ella quien sacó el
tema. Llevaba 10 jodidos años con la chica. Pensé
que quería ser responsable, algo que mi padre no había
sido, porque nunca le conocí, y quería estar en
la vida de Hailie.
T. "Si tuviera un millón de dólares, haría
que todo el mundo me chupara la polla sin condón, cuando
estoy en el váter": lo dices en The Slim Shady LP.
E. Para serte sincero, hoy tengo tanto dinero
que no sé qué hacer con él.
T. Y todo ha ocurrido en un año. Eso tiene que ser raro.
E. Pasé de no poder permitirme nada a tener
todo el dinero del mundo.
T. Al menos eso es fantástico, ¿no?
E. Sí, porque puedo comprarle a mi hija todo lo que quiera
cuando quiera. Y esa es la mejor sensación. Me gusta la
música y me divierto, pero si no sirve para hacer dinero
y poner comida en la mesa, no lo voy a hacer siempre. El hip-hop
es mi sangre y siento que estoy hecho para esto, lo sé,
pero no voy a ser joven toda la vida. Lo siguiente es mi hija.
Va a tenerlo todo cuando crezca y será lo que yo no he
sido. Porque si yo no tuviese esta mierda del rap ahora, no tendría
nada. Así que todo se reduce a que, por mucho que odie
hacer entrevistas y sesiones de fotos, eso es lo que debo tener
en mente, y para eso lo estoy haciendo. Para que mi hija tenga
un futuro seguro.
Y ésta, no te equivoques, es la declaración más
enfática que Marshal Mathers, Eminem, o Slim Shady ha hecho
en todo el día. Con diferencia.
"La
responsabilidad de influir en los hijos es de los padres, no mía"
Eminem desvela algunas de las claves de su fama. Tanto por su
música como por sus polémicas relaciones familiares
y con muchos de los más importantes artistas del momento...
Aparte de tu éxito, discográfico, ocupas páginas
y páginas de las revistas gracias a todos aquellos que
se han sentido ofendidos con tus letras o tus actos ¿Cómo
se siente uno al ser llevado a los tribunales por gente como Christina
Agilera, Britney Spears, Insane Clown Posse e, incluso, tu mujer
y tu propia madre?
Me da igual. Lo que pasa es que no me corto, digo las cosas tal
y como son y eso es algo que molesta a la gente. La verdad es
que es increíble, que hasta tu madre, tu propia madre te
quiera llevar a los tribunales. Te diré por qué
lo hace. Porque es el tipo de persona que se agarraría
a un clavo ardiendo con tal de llamar la atención. Me encantaría
que el juicio se televisara, así todo el mundo podría
ver lo repelente y ridícula que es.
¿No estarías dispuesto a aceptar
el acuerdo de 2 millones de dólares que te ofreció
su abogado?
No va a ver ni un puto centavo. Lo único que ha querido
de mí desde que soy famoso es dinero. (Imita voz de viejecita)
“Si me compras un coche... ya sabes que necesito un transporte”.
Quién sabe, hasta podríamos haberlo arreglado, y
le hubiera comprado la puta casa y el puto coche. Pero intentó
quitármelo incluso antes de que lo tuviera. ¡Antes
de cobrar mi primer cheque de royalties ya quería sablearme,
pensando que tenía millones de dólares!
Un colectivo que se ha sentido especialmente ofendido
por tus letras son los homosexuales. ¿Te sientes acosado
por ellos?
Nah... sé que a muchos gays les gustaría verme revolcado
en el fango, pero sólo a los que no tienen sentido del
humor. No captan que muchas de mis letras son irónicas.
Muchos de mis críticos cogen mis letras y las sacan de
contexto: “Odio a los maricas / La respuesta es sí”
(verso de la canción “Criminal”). Oyen eso
e inmediatamente afirman “Es homofóbico”. ¡Pero
tienen que escuchar toda la letra que se refiere a un personaje
inventado por mí, Ken Kaniff que es gay y que es mi colega!
Además, no es que esté muy seguro, pero creo que
aún sigo teniendo muchos fans homosexuales.
Elton John es uno de ellos. Ha declarado públicamente
que “The Marshall Mathers LP” es uno de sus álbumes
favoritos.
Lo sé. Me alegro que aún haya gente que se fije
en la música y en las letras, y no en si es políticamente
correcto o no.
Cambiemos de tercio. Muchas chicas te consideran
guapo. ¿Crees que gustas por tu aspecto, además
de por tu música?
Sólo soy un tío normal. No me encuentro especialmente
atractivo. Es la fama, el dinero, y todo lo que eso conlleva lo
que atrae a las chicas. Las mismas que no me hacían ni
puto caso cuando era un don nadie.
Tus rimas levantan ampollas ¿Son fruto
de la inspiración inmediata o te las trabajas mucho?
Las trabajo mucho. Siempre llevo conmigo una libreta donde garabateo
todo lo que se me ocurre. (Eminem perdió en una ocasión
una de esas libretas. Tenía una imagen malamente aerografiada
de Britney Spears y se le olvidó en un “duty free”
junto a un discman y varios vídeo juegos. Eminem llegó
a ofrecer una recompensa por ella.
¿Te preocupa que los chavales que compren
tus discos interpreten tus textos de mala manera?
¿Te refieres a si me siento responsable de influir a mis
fans? Son sus padres los que deben asumir esa responsabilidad,
no yo. Y lo digo claramente en mi música.
Tengo entendido que tu compañía
discográfica presionó para que quitaras dos versos
del tema “I’m Back” referidos a dos estudiantes
que perpetraron la masacre de Columbine. ¿Culpas a los
padres de los chicos de lo ocurrido?
Pienso que deberían haberles prestado más atención.
El chaval llega jodido a casa del colegio donde sus compañeros
no paran de meterse con él... y en su casa pasan de él.
Si todos los días le curraban, seguro que llegaba a casa
y le pegaba una patada a la puerta o algo así. Sólo
para reclamar algo de atención, de cariño. Y sus
padres ni le hablan.
Cuando era niño, en el colegio, los mayores me daban de
hostias muy a menudo. Sé lo que es tener ganas de matar
a alguien. Lo que pasa es que esos chicos llevaron las cosas hasta
el extremo. “Estamos hasta los cojones. No aguantamos más”.
Así que tomaron “medidas”. Vale, los chicos
murieron y con ellos un montón de inocentes, lo que sea...
Pero los habían puteado hasta el límite. También
ellos eran inocentes. Lo que pasa es que nadie ha querido ver
las cosas desde su punto de vista.
En “Stan” cuentas la historia de un
fan obsesivo que te imita de manera enfermiza y llega a suicidarse
por ti. ¿Y si realmente hubiera ocurrido así?
Diría: “¡Ya os advertí! Deberías
haberle prestado más atención al muchacho”.
Eso es todo lo que podría decir al respecto. Porque si
no te gusta mi música, apágala. Nadie te obliga
a escucharla o a comprarla. ¿Por qué debería
sentirme culpable de que nadie haga tamaña gilipollez?
Sentiría que he cumplido con mi deber al advertir en la
canción que algo así podía pasar, y explicar
mis reacciones sobre ello. Sólo soy un producto más
de este jodido mundo. De lo único que me siento responsable,
y lo único que me importa, son mi hija y ni familia.
¿Y no te arrepientes de haber usado a tu
propia familia de manera inmisericorde en tus letras y en tu vida
pública?
A veces. Pero la razón es que quería que mis fans
se dieran cuenta de que yo también era como ellos. De que
soy un tío normal al que le pasan las mismas cosas que
a los demás. La diferencia es que yo tengo los cojones
de admitirlo delante de un micrófono. No tengo nada que
ocultar.
Pero cada vez que has expuesto tus trapos sucios
a la luz, tu familia se ha apartado más de ti.
Ya, es una putada. Pero que conste que lo hice para provocar el
efecto contrario, para sentirme más cerca de mi mujer,
Kim, y de mi hija, Hailie. No quería que a Hailie le pasara
como a mí, que mi padre me dejó tirado de pequeño.
Pero la verdad es que me ha salido el tiro por la culata... y
mi familia se va a tomar por culo ¿sabes? Digamos que tengo
una hija que lo es todo para mí, de la que estoy muy orgulloso
y una mujer de la que no estoy tan orgulloso.
¿No te asusta pensar que puedes acabar
en la cárcel?
No. Me la suda. No tengo miedo de acabar en la puta celda, o de
quedarme sin un puto duro. Ya sé lo que es. Lo único
que temo es que me separen de mi hija.
Dejarías tu carrera si no tuvieras más
remedio?
¿Si no tuviera más remedio? ¿Por qué
no? Tengo el dinero suficiente para asegurar el futuro de mi hija,
de que vaya a la universidad y tenga todas las oportunidades que
yo no tuve. Sabiendo eso, lo mandaría todo a tomar por
culo en un segundo.
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